En nuestro país existen más de 3 millones de personas que colaboran regularmente con una ONG, y aportan más de 500 millones de euros al año.
Aunque esta cifra sólo representa un 8% de la población, es un grupo muy importante para las organizaciones ya que con su aportación, por pequeña que sea, hace posible la atención a millones de personas en España y en países menos desarrollados.
Por eso, queremos agradecerles que sean solidarios, hacerles un homenaje e invitar a mucha más gente a que se una a nosotros.
Nace SOMOS, una iniciativa que agrupa un gran número de ONG con la finalidad de fomentar la solidaridad en la sociedad en la que vivimos, y para reconocer lo que todos los colaboradores de las ONG hacemos cada día.
SOMOS es un homenaje al colaborador actual, y una invitación a nuevas personas para que se sumen al sueño de cambiar el mundo.
La unión hace la fuerza, y de momento, ya SOMOS más de 3 millones de personas dispuestas a cambiar el mundo.
Para avanzar de una actividad a otra utiliza las flechas que encontrarás encima o debajo de cada una de las 11 actividades que has de realizar.
Son muy variadas: crucigramas, rellenar huecos, cuestionario, completar frases, formar frases, repasar conceptos...
Algunas actividades tienen tiempo, por lo que has de estar muy atento y no despistarte. Eso sí, estas actividades puedes realizarlas todas las veces que haga falta.
Hay actividades que te permiten, una vez realizado el trabajo, hacer un puzzle.
Lee bien todas las instrucciones y la información que incluye alguna de las actividades. Te ayudará a realizarlas sin dificultad.
PATRONA DE SANTANDER, festividad el lunes siguiente a Pentecostés.
De la documentación histórica en uno de los libros, existente en el Archivo Histórico Nacional (sección clero), fechada en el último tercio del siglo XVII y que llega hasta mediados del s-XIX, extraemos en síntesis lo más notable. Además de lo ya señalado respecto a su fundador, a finales del s. XIV; se nos muestra que ya en 1467 la villa de Santander cumplía el voto 'de cada año en costumbre inmemorial' de su Ayuntamiento, a la Virgen del Mar en la 'feria segunda después de la pascua del Espíritu Santo' (solemnidad de Pentecostés), y lo hacía con otros lugares de su bahía que 'venían a cumplirlo a pie'… Antes, en 1429; una ermitaña servidora del trono de la Virgen en la isla -Juana de las Cavadas-, hace ya una donación al próximo monasterio de Monte Corbán, cuyos frailes jerónimos frecuentaban la ermita.
El pastor de la diócesis urcitana, -primer obispo de la restaurada sede almeriense-, D. Juan de Ortega (1492-1515), habiendo sido nombrado abad de la Abadía de los 'Cuerpos Santos' de Santander, quiso iniciar la visita a la Villa en 1506, empezando por su primera y más importante ermita: la de su patrona la Virgen del Mar. Curiosamente la patrona de la ciudad de Almería es también la Virgen del Mar, en la que es seguro algo tendría que ver este obispo natural de Burgos (está enterrado en el monasterio de las 'Doroteas' de esa ciudad 'Caput Castellae'), y cuya representación en la catedral burgalesa se contemplaba en el claustro, en el sepulcro del canónigo Diego de Santander… Las procesiones institucionales a la ermita se hicieron frecuentes y patentes, sobre todo a propósito de las epidemias de peste (1503 e inicios de 1597), a veces con las reliquias de los 'Santos' de la colegial, en viajes de ida y vuelta con rogativas y novena.
Hay otra multitud de curiosidades y anécdotas referidas a acontecimientos de visitas, herencias, fiestas y celebraciones, concesiones, ermitaños/as, obras, asaltos, guerras y otras penalidades. Cabe destacar en el ámbito de las visitas, la que realizara la reina Isabel II en 1861, y en la cual quedó grandemente impresionada por el fervor que demostró el Pueblo a su Patrona. De resultas de ella mandó hacer la carretera que desde San Román da acceso al santuario y regaló un precioso manto rojo con brocado de oro… En 1926 se construyó el puente de cemento que hemos conocido hasta el nuevo de 2002.
Historia viva y contemporánea que hemos vivido y que ha quedado fijada con cariño en nuestra existencia, fue el encuentro solemne de imágenes marianas de la diócesis en la ciudad de Santander (plaza de las estaciones), en mayo de 1955; o la arribada de la tripulación de aquella expedición atlántica que capitaneaba el santanderino Vital Alsar en el otoño de 1978, ofreciendo los exvotos de la hazaña que rememoró la ruta de Orellana, acompañados por los miembros del Centro de Estudios Montañeses (Institución de la cual también Ella es patrona). Así mismo el reconocimiento por parte de la Corporación Municipal santanderina de la renovación del patronazgo en los tiempos actuales y postconciliares (acuerdo a 11 de enero de 1979), de Santander y su término; con celebración solemne y misa de pontifical en su santuario presidida por el Sr. Obispo de la diócesis, D. Juan Antonio del Val Gallo, el 10 de junio de 1979.
Más reciente está la fecha de 1993, con la finalización de las obras que arreglaron magníficamente la ermita, a cargo del Ayuntamiento que presidía D. Manuel Huerta, siendo abad del santuario D. Juan José Valero Álvarez; así como también la adecuada restauración de la imagen de la talla, en el taller de Rocío Espejo… Para velar por el cuidado, conservación y difusión del culto a la Virgen se constituyó el 4 de febrero de 1994 la Hermandad de la Virgen del Mar. Un año después -en 1995-, se creó la medalla de oro de dicha Hermandad.
En Pentecostés (ó Domingo de Pentecostés) se celebra el descenso del Espíritu Santo y el inicio de la actividad de la Iglesia, por ello también se le conoce como la celebración del Espíritu Santo.
Siete semanas son cincuenta días, de ahí el nombre de “Pentecostés” (= cincuenta) que recibió más tarde. La fiesta de Pentecostés es uno de los Domingos más importantes del año, después de la Pascua. En el Antiguo Testamento era la fiesta de la cosecha y, posteriormente, los israelitas, la unieron a la Alianza en el Monte Sinaí, cincuenta días después de la salida de Egipto.
En el calendario cristiano con Pentecostés termina el tiempo pascual de los 50 días. Los cincuenta días pascuales y las fiestas de la Ascensión y Pentecostés, forman una unidad. No son fiestas aisladas de acontecimientos ocurridos en el tiempo, son parte de un solo y único misterio.
Aunque durante mucho tiempo, debido a su importancia, esta fiesta fue llamada por el pueblo segunda Pascua, la liturgia actual de la Iglesia, si bien la mantiene como máxima solemnidad después de la festividad de Pascua, no pretende hacer un paralelo entre ambas, muy por el contrario, busca formar una unidad en donde se destaque Pentecostés como la conclusión de la cincuentena pascual. Vale decir como una fiesta de plenitud y no de inicio.
La fiesta de Pentecostés, es el segundo domingo más importante del año litúrgico en donde los cristianos tienen la oportunidad de vivir intensamente la relación existente entre la Resurrección de Cristo, su Ascensión y la venida del Espíritu Santo.
Os dejo dos videos que reflejan distintos modos de celebrar una fiesta cristiana. Desde la reflexión, Monasterio de santo Domingo de Silos, España y, desde la celebración masiva, estadio de Medellín, Colombia.
Fuente: Youtube
PENTECOSTÉS
Cuando Jesús murió sus amigos los apóstoles quedarosn desolados, se sentían solos, abandonados, pero trás Pentecostés todo cambió, Jesús cumplió su promesa y envío a los apóstoles la fuesza y la valentía que necesitaban a través del Espíritu Santo. Sus vidas cambiaron.
En este ejercicio de Victo M. Sanza trabajaremos sobre ello:
50 día despúes de la Resurreción de Jesús, se cumple la promesa hecha a los apóstoles en la fiesta de Pentecostés, en el siguiente ejercicio vamos a leer y trabajar sobre los acontecimientos ocurridos en aquella festividad: cómo Jesús cumple su promesa y los cambios que se producen en los apóstoles.
Envíanos, Señor, tu Espíritu.
El Espíritu del Amor,
Espíritu de color rojo como la Pasión y el martirio,
Espíritu de manos entrelazadas entre Padre e Hijo.
Envíanos tu Espíritu,
Paloma de Paz
que regala al mundo tu amistad.
Envíanos tu Espíritu,
para que no se nos olvide lo que es amar,
para que no echemos en saco roto la Palabra de la Verdad.
Envíanos tu Espíritu,
fuego valiente en la oscuridad.
Envíanos tu Espíritu,
a los que se van a confirmar,
a los que lo hicieron ya,
a la Iglesia, hogar de fraternidad.
Envíanos tu Espíritu,
para que no olvidemos a los pobres y humildes,
a aquellos que llevan en su corazón el sello del amor.
Dibu: Patxi V. Fano
Texto: Fernando Cordero ss.cc.
Antonio Pagola
Según San Juan, el Espíritu hace presente a Jesús en la comunidad cristiana, recordándonos su mensaje, haciéndonos caminar en su verdad, interiorizando en nosotros su mandato del amor. A ese Espíritu invocamos en esta fiesta de Pentecostés.
Ven Espíritu Santo y enséñanos a invocar a Dios con ese nombre entrañable de "Padre" que nos enseñó Jesús. Si no sentimos su presencia buena en medio de nosotros, viviremos como huérfanos. Recuérdanos que sólo Jesús es el camino que nos lleva hasta él. Que sólo su vida entregada a los últimos nos muestra su verdadero rostro. Sin Jesús nunca entenderemos su sed de paz, de justicia y dignidad para todos sus hijos e hijas.
Ven Espíritu Santo y haznos caminar en la verdad de Jesús. Sin tu luz y tu aliento, olvidaremos una y otra vez su Proyecto del reino de Dios. Viviremos sin pasión y sin esperanza. No sabremos por qué le seguimos ni para qué. No sabremos por qué vivir y por qué sufrir. Y el Reino seguirá esperando colaboradores.
Ven Espíritu Santo y enséñanos a anunciar la Buena Noticia de Jesús. Que no echemos cargas pesadas sobre nadie. Que no dictaminemos sobre problemas que no nos duelen ni condenemos a quienes necesitan sobre todo acogida y comprensión. Que nunca quebremos la caña cascada ni apaguemos la mecha vacilante.
Ven Espíritu Santo e infunde en nosotros la experiencia religiosa de Jesús. Que no nos perdamos en trivialidades mientras descuidamos la justicia, la misericordia y la fe. Que nada ni nadie nos distraiga de seguirlo como único Señor. Que ninguna doctrina, práctica o devoción nos aleje de su Evangelio.
Ven Espíritu Santo y aumenta nuestra fe para experimentar la fuerza de Jesús en el centro mismo de nuestra debilidad. Enséñanos a alimentar nuestra vida, no de tradiciones humanas ni palabras vacías, sino del conocimiento interno de su Persona. Que nos dejemos guiar siempre por su Espíritu audaz y creador, no por nuestro instinto de seguridad.
Ven Espíritu Santo, transforma nuestros corazones y conviértenos a Jesús. Si cada uno de nosotros no cambia, nada cambiará en su Iglesia. Si todos seguimos cautivos de la inercia, nada nuevo y bueno nacerá entre sus seguidores. Si no nos dejamos arrastrar por su creatividad, su movimiento quedará bloqueado.
Ven Espíritu Santo y defiéndenos del riesgo de olvidar a Jesús. Atrapados por nuestros miedos e incertidumbres, no somos capaces de escuchar su voz ni sentir su aliento. Despierta nuestra adhesión pues, si perdemos el contacto con él, seguirá creciendo en nosotros el nerviosismo y la inseguridad.
¿Te imaginas que pasaría si tratáramos la Biblia de la misma forma que tratamos a nuestro teléfono móvil? ¿Y siempre cargáramos nuestra Biblia en la cartera, en el maletín, en el cinturón o en el bolsillo del traje? ¿Y le echáramos una ojeada varias veces al día? ¿Y nos volviéramos para buscarla cuando nos la olvidamos en casa o en la oficina? ¿Y si la usáramos para enviar mensajes a nuestros amigos? ¿Y si la tratásemos como si no pudiéramos vivir sin ella? ¿Y si la diéramos de regalo a los chicos, para su seguridad, y para estar comunicados con ellos? ¿Y si la lleváramos cuando viajamos, en caso de necesitarla como auxilio y ayuda? ¿Y si echáramos mano de ella en casos de emergencia? Al contrario del teléfono móvil, la Biblia no se queda sin señal. Nos podemos conectar con ella en cualquier lugar. No necesitamos preocuparnos por falta de saldo porque Jesús ya pagó la cuenta, y el saldo no tiene fin. Y lo mejor de todo: no se corta la comunicación, y la carga de batería es para toda la vida.
EN ELLA ENCONTRAMOS ALGUNOS TELÉFONOS DE EMERGENCIA:
- Cuando estás triste, marca. Juan 14.
- Cuando las personas hablan mal de ti, marca Salmo 27.
- Cuando estás nervioso(a), marca. Salmo 51.
- Cuando estás preocupado(a), marca. Mateo 6:19,34.
- Cuando estás en peligro, marca. Salmo 91.
- Cuando Dios parece distante, marca. Salmo 63.
- Cuando tu fe necesita ser activada, marca. Hebreos 11.
- Cuando estas solo(a) y con miedo, marca. Salmo 23.
- Cuando eres áspero y crítico, marca. 1 Corintios 13.
- Para saber el secreto de la felicidad, marca. Colosenses 3:12-17.
- Cuando te sientas triste y solo(a), marca. Romanos 8:31-39.
- Cuando quieras paz y descanso, marca. Mateo 11:25-30.
- Cuando el mundo parecer mayor que Dios, marca. Salmo 90.
"Busca al Señor mientras puede ser hallado, llámalo porque está cerca" (Is 55:6)